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Balneario Széchenyi de Budapest

Budapest tiene unos 118 manantiales, tanto naturales como artificiales, y quizás por eso es conocida como la ciudad de los balnearios. Si visitáis Budapest os aconsejo que vayáis a uno de ellos, y da igual que sea verano o invierno, porque la gente se baña hasta ¡nevando!

Dos de los balnearios más conocidos son el balneario Gellert y el balneario Széchenyi, y precisamente de este último voy a contaros mi experiencia.

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Precio

A pesar de ser una de las mejores actividades que puedes hacer en Budapest para relajarte, los balnearios no son muy caros. En el caso del balneario Széchenyi, que es uno de los mejores de la ciudad y de los más caros, su precio ronda entre 4700 y 5400 florines, que equivale a unos 16€ aproximadamente. 

(Aquí os dejo un link sobre los distintos precios del balneario, dirección y cómo llegar ).

Equipaje necesario

Aparte del un bañador, tienes que llevarte una toalla (la puedes alquilar allí pero te encarece el precio), unas zapatillas/chanclas y si vais a echar el día, quizás  os podríais llevar la comida. De todas formas allí hay un buffet en el que vas cogiendo la comida que quieres y al final pagas los platos seleccionados. Esta opción tampoco está mal, nosotros comimos allí y nos gustó la comida, pero los precios son un poco más caro que en el resto de la ciudad.

Baños Széchenyi, toda una obra de arte

El balneario está situado dentro del parque Varosliget, (parada de metro Földalatti). Cuando llegamos a los baños nos quedamos totalmente alucinados. Este balneario es uno de los más grandes de Europa y cuenta con 15 piscinas, 3 grandes al aire libre y 12 pequeñas en el interior. Además también tiene saunas y salas de masaje.

Cada piscina es distinta y por ello os voy a enseñar unas cuantas fotos que hice en el balneario. Ante todo os pido disculpas porque la fotografía no es lo mío, aunque estoy intentando mejorar:)

En el centro de esta piscina hay otra más pequeña que da ¡vueltas! Es super divertido porque al entrar la corriente de agua te lleva y te chocas con todo el mundo. Es como un remolino que no para de girar y girar…La foto de aquí abajo no es que sea borrosa por la calidad, si no porque todo el mundo daba vueltas rapidísimo. Sin duda, la piscina más divertida de todas.

Es muy habitual ver a los húngaros jugar durante horas al ajedrez y una vez vi en el programa de callejeros viajeros que si los extranjeros los retaban, aceptaban. Aun así, estuvimos un buen rato dando vueltas por allí y las partidas parecían eternas, por lo que no pude comprobar si aceptaban mi reto.

¿Vosotros os atreveríais?

Eso sí, yo fui en julio del 2014 y casualmente ese día no había mucha gente, pero es uno de los balnearios más turísticos que hay y dicen que está bastante masificado.

Desde mi punto de vista merece mucho la pena, pero si no queréis gastaros ese dinero pero sí daros un buen chapuzón, aquí os dejo un link sobre los balnearios más importantes de Budapest.

Aquí os dejo más fotos del balneario. Simplemente tenéis que darle click a la imagen para poder verla bien.

Curiosidad

Como dato curioso, los balnearios celebran  fiestas nocturnas que son muy conocidas en la ciudad. ¿Os imagináis una noche fría de invierno con el cuerpo metido en una de las piscinas exteriores a 40 grados y la cabeza congelada a 3 grados bajo cero? ¡Széchenyi lo hace posible!

Si os ha gustado este post y queréis saber más cositas de Budapest, podéis seguirme en las redes sociales o suscribiros a mi blog 😀